¿Qué dicen los
rumorosos (1)
en la costa verde refulgente
al rayo transparente
de la plácida luz lunar?
¿Qué dicen las altas copas
de oscuro follaje arpado (2)
con su bien acompasado
monótono sonar?
De tu verdor tupido
y de benignos astros,
confin de las verdes alturas
y valeroso suelo.
No dejes en el olvido
ni la injuria ni el rudo encono;
despierta de tu sueño,
hogar de Breogán.(*)
Los buenos y generosos
entienden nuestra voz,
y extasiados atienden
nuestro ronco sonar;
sólo los ignorantes,
resentidos y duros,
imbéciles y oscuros
no nos entienden, no
Los tiempos son llegados
bardos de las edades,
que vuestras vaguedades,
por fin se cumplirán;
pues por doquier gigantes
nuestras voces pregonan
la redención de la buena
nación de Breogán.